1- ¿Qué perspectivas futuras considera que tiene la distribución de artículos textiles a través de Internet? ¿Qué oportunidades ofrece este sistema de venta? ¿Cuáles son los principales problemas a los que debería enfrentarse una empresa textil que quiera explotar esta forma de venta? ¿Cómo podrían resolverse estos problemas o dificultades?


Hoy en día, a los canales de venta tradicionales se ha añadido uno nuevo, que es el comercio electrónico. Desde 1994, con el nacimiento de internet nuevas posibilidades se han abierto en el mundo comercial. La tecnología avanza cada día más propiciando la eliminación de barreras geográficas, culturales y de mercado.

Actualmente en España, casi todas las grandes empresas usan Internet como plataforma de venta. Este fenómeno no se reduce al sector textil sino que abarca a muchos otros como por ejemplo: Libros, música, viajes, productos financieros, electrodomésticos, equipos informáticos...

Se puede afirmar que la mayoría de los principales productores de la industria textil tiene su participación en el mundo de internet: cortefiel, mango, adolfo domínguez... 



Facilita al usuario ( en este caso, joven del sexo femenino), toda una gama de posibilidades para poder realizar su compra, tranquilamente desde casa, a cualquier hora.

A la hora de hablar de las oportunidades que ofrece la venta por Internet, las que hemos considerado más relevantes son:

- Ahorro de costes de las empresas.
- Eliminación de los límites de horarios.
- Comodidad para el comprador.
- Seguridad en el pago.
- Cualquier hora y lugar.
- Comodidad.

Y sobre cuáles podrían ser los principales problemas de este canal de venta:

- No te pruebas la ropa.
- Plazo de entrega.
- Necesitas un ordenador y red.
- Falta de cultura de la compra por Internet (qué harán con mis datos, con mi número de tarjeta…?).
- No hay trato personalizado.

Soluciones: Poco a poco se van añadiendo mejoras a este tipo de compra, la gente va siendo menos reacia de la compra virtual, la que no se ve, se toca, se huele.
Hoy en día, hay un ordenador por cada 3 hogares españoles, eso implica que es más fácil poder disponer de un momento para realizar compras por Internet.

Existen medios para ayudar al usuario a comprar por Internet e incluso, ya se han inventado técnicas tales como poder oler el producto o probador con maniquí, que aventaja esta compra.

Aun así queda un largo camino para que la venta por Internet sea algo cotidiano en nuestros hogares.