| CHICO
Cuentan que hubo una vez un chico que tenía una novia
en sueños. La conoció una noche mientras dormía,
claro, y desde entonces la veía siempre que se echaba
a descansar. Ya cuando cerraba los ojos podía empezar
a adivinarla y, en la confianza de que ella estaría
allí, entraba pausadamente en el mundo de los sueños.
El muchacho con ella era completamente feliz. Quedaban para
pasear por el parque cogidos de la mano, tomaban helados a
la orilla del lago, tiraban riendo piedras al agua y
jugaban a esconderse tras los árboles. Subían
agarrados hasta el cielo y se perseguían entre las
estrellas, volaban juntos y dibujaban piruetas a la altura
de las nubes. Viajaron a lo largo y ancho de su mundo de sueños
descubriendo cada noche cosas nuevas.
El chico casi no podía esperar a la noche para
irse a la cama. ¡Tantas eran las ganas que tenía
de verla! Durante el día sonreía constantemente
pensando en que pronto llegaría la noche y
podría reunirse con ella.
Con el tiempo empezó a dormir
más y más, para así poder estar con su
chica más tiempo. Tanto que al final un día
se durmió... y no despertó.
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