Ha terminado la campaña de Halloween y he tenido rato para echar alguna partida de Magic. Tenía pendiente una idea que se me ocurrió hace días. Hacerme un asistente en tiempo real.
Hace unos meses conté cómo había montado una pequeña web para descubrir cartas de Magic: The Gathering con Cursor y Claude. Esta vez me interesaba algo bastante más difícil: comprobar si un asistente podía acompañarme durante una partida de Magic Online.
Mi intención era probarlo con un mazo mío concreto, Encantadas. Es un mazo que me ha dado buenos resultados desde siempre, lleno de sinergias entre cartas.
Quería ver si Claude entendía la mesa, mis cartas y el plan del mazo lo suficiente como para ayudarme a buscar la winning condition, la combinación con la que realmente puedes ganar. En este caso, una de las vías es jugar Sigil of the Empty Throne y encadenar encantamientos para llenar la mesa de Ángeles.
Por de pronto, Claude en base al mazo se hace para él una «Guía de Juego»:


Pensaba que tendría que pasarle cada pantallazo
Mi plan inicial era hacer capturas y enviárselas una a una. Ya me veía parando en cada turno para darle una foto, esperar la respuesta y seguir jugando. El sistema me sorprendió al ofrecerse a hacerlo por su cuenta.
Montó un modo que observa la ventana de Magic Online, detecta cuándo cambia la pantalla y toma una captura cuando la imagen se estabiliza. Así puede seguir la partida sin que yo tenga que interrumpirla para pasarle material. La sorpresa fue esa iniciativa: yo le había pedido consejo para jugar, no que resolviera también la forma de mirar la partida.
En esta captura se ve bien lo que tiene que interpretar: mi mano, la mesa, la fase activa y el registro de jugadas.
También aprendió a no quedarse pensando en capturas que ya habían caducado. Si llegan varias seguidas, trabaja con la más reciente y reconstruye el estado actual.
Al terminar la partida, las imágenes se mandan a la Papelera; el registro escrito de lo ocurrido sí permanece. Como quien anota jugadas de ajedrez… 😊
El consejo tenía que llegar a tiempo
Las primeras pruebas dejaron claro que acertar la jugada no bastaba. Cuando robas carta y empieza tu primera fase principal, necesitas una respuesta rápida. Ajustamos el formato para que cada consejo se distinguiera de los anteriores, la velocidad de respuesta tras el robo y la forma de separar mi turno del turno rival.
La solución más útil fue preparar mi siguiente turno mientras jugaba el rival. Si robo una tierra, hago una cosa; si robo un encantamiento barato, otra. Al llegar la carta nueva, el sistema ya tiene el plan casi hecho y solo necesita encajarla.
Temas interesantes:
- Conoce la lista exacta del mazo: puede calcular cuántas copias quedan de una carta y qué probabilidad tengo de robarla en uno o varios turnos. Eso cambia el consejo: a veces conviene guardar una respuesta, otras avanzar ya hacia el Sigil o proteger la mesa. No se limita a recitar las cartas de mi mano.
- Reacciona al rival: en la partida de prueba llegó a señalar cuándo el rival se había quedado sin maná para un contrahechizo y cuándo convenía aprovechar esa ventana.
- Aprende de las derrotas: detectó cuándo una amenaza cambiaba el plan. En una partida acabé ganando; en otra, un barrido de mesa del rival desmontó mis encantamientos. La derrota también le dio información útil.
Abajo en la captura el tipo de consejo que me interesa ver en mitad de la partida, cuando aún puedo hacer algo con él.
Y más que consejos, en realidad, te hace «guía completa»: te lleva la partida entera, explicándote tus movimientos y los del rival.
La partida también mejora al asistente
Después vino una propuesta que no estaba en mi idea inicial: crear perfiles de los rivales. Guardar qué cartas les he visto, cómo suelen jugar y qué estrategia me ha funcionado contra ellos.
Aquí, si no juegas a Magic no vas a entender nada, jejeje… pero es el análisis de mi última partida.

Si vuelvo a encontrarme con el mismo jugador, el asistente puede recuperar esa ficha y adaptar el plan desde el principio, incluso antes de decidir qué mano quedarme.
La ficha del jugador de la partida anterior:
Y aquí otro rival, uno al que no he logrado ganar NUNCA. Creo que eso está a punto de cambiar… 😉
Me gusta que el aprendizaje quede ligado al mazo con el que he jugado. Una respuesta buena para Encantadas puede no servirle al otro mazo que tengo preparado. Las fichas separan esos planes y apuntan qué pasó de verdad, además de lo que sospechamos tras una sola partida.
Era una prueba para ver si la IA podía ayudarme a encontrar una condición de victoria en tiempo real. Ahora tengo un asistente que sigue la mesa, me propone jugadas y aprende del rival entre partidas.
Yo sigo haciendo clic y sigo equivocándome por mi cuenta, claro. 😉









